Detrás de cada palta, gente que se compromete.
No es solo fruta: es un equipo que conoce su trabajo, cuida cada detalle y se hace responsable de lo que sale del valle.
No es solo fruta: es un equipo que conoce su trabajo, cuida cada detalle y se hace responsable de lo que sale del valle.
Nuestras cosechadoras saben leer cada fruto: cuándo está listo y cómo cortarlo para que llegue impecable. Experiencia que no se improvisa.
Trabajamos hombro a hombro con los productores de San Miguel: acopio justo, pago puntual y decisiones tomadas en el campo, no detrás de un escritorio.
En la línea de selección cada palta pasa por manos que revisan calibre, punto y presentación. Lo que llega a tu negocio ya fue mirado con cuidado.